Epitafios con humor

Los epitafios, esas inscripciones que se escriben en las lápidas de las tumbas, pueden dar mucho juego, desde el clásico y minimalista R.I.P. (Descanse en Paz) a algunos que son auténticos ejercicios de ingenio.
Se expone a continuación una extensa colección de ellos. Se han seleccionado los que de alguna manera pueden resultar originales, curiosos, llamativos, graciosos, etc.
La mayor parte de ellos han aparecido en periódicos y revistas como ciertos.
Otros son de algunos humoristas y los menos son inventados.
Que nunca muera el humor!

  • En la tumba de Groucho Marx: «Disculpe que no me levante, señora».
  • En una tumba del cementerio de Salamanca: «Con amor de todos tus hijos, menos Ricardo que no dio nada».
  • En la tumba de Oscar Welles: «No es que yo fuera superior, es que los demás eran inferiores».
  • Lo escribió un marido en la tumba de su suegra: «Aquí yaces y yaces bien, tú descansas y yo también».
  • En la tumba de Miguel de Unamuno: «Solo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo».
  • En una tumba del cementerio de Guadalajara: «A mi marido, fallecido después de un año de matrimonio. Su esposa, con profundo agradecimiento».
  • Necesité toda una vida para llegar hasta aquí».
  • En la tumba de Johann Sebastian Bach:»Desde aquí no se me ocurre ninguna fuga».
  • Lo escribió el marido en la tumba de la esposa: «Pronto estaré contigo». Tras morir el marido, un conocido, al ver las fechas tan distantes de fallecimiento, escribió debajo: «Creí que no venías».
  • Un marido en la tumba de su suegra: «Tanta paz encuentres, como tranquilidad me dejas»
  • En el cementerio de la Almudena de Madrid: «Aquí estoy con lo puesto, y no pago los impuestos».
  • Lo escribió en la lápida unos días antes de morir: «Os dije que estaba enfermo».
  • En Viareggio, en la tumba del célebre transformista Leopoldo Fregoli, fallecido en 1936: «Aquí Leopoldo Fregoli llevó a cabo su última transformación.»
  • En el cementerio de Minnesotta: «Fallecido por la voluntad de Dios y la ayuda de un médico imbécil.»
  • Sobre una lápida del cementerio municipal de Detroit: «Aquí yace Joseph Barth, cuya vida fue breve, pero plena de alegría, gracias a su fiel compañera, Angélica que a la edad de veinticinco años escondió su dolor en el 7 de Elmer Street, Teléfono 2-13-18-15».
  • Ya os decía yo que este médico no era de fiar.
  • Lo escribió un marido sobre la tumba de su mujer:»Aquí yace mi mujer, fría como siempre».
  • Lo escribió una mujer sobre la tumba de su marido:»Aquí yace mi marido, al fin rígido».
  • «Dejadme en paz».
  • En una tumba de un cementerio de Paria: «Luisa C. (1835-1867), ven pronto a mi lado». Debajo: «Vengo enseguida. Pedro, (1831-1907). Es decir al cabo de cuarenta años.
  • En la tumba de una ancianita en el cementerio de Ithaca (EE.UU). «En la tierra yo era coja y sin bastón, ahora me encuentro bien sin operación».
  • En una lápida mortuoria de California: «Aquí yace Jane Smith, esposa de Thomas Smith, marmolista. Este monumento fue erigido por su esposo en memoria suya y como modelo. Solo cuesta trescientos dólares».
  • Lo escribió un marido en la tumba de su suegra: «Señor, recíbela con la misma alegría que yo te la mando».
  • En la tumba de Amin Dadá: «¡Como me levante…!»
  • Lo escribió un marido en la tumba de su suegra: «RIP, RIP, ¡HURRA!
  • Inscripción en la puerta de un cementerio catalán:»Levantaos, vagos, que la tierra es para quien la trabaja».
  • En un cementerio de un pueblo de Ávila: «Aquí yace Isabelita, que por ser tan buena y no querer, se fue para la otra vida con muy poquito placer.»
  • En otro cementerio de otro pueblo de Ávila: «A los 9 días cansado de vivir ha subido al cielo Pepin.»
  • En un cementerio de Middlebury, en una lápida erigida por la suegra al yerno: «Descansa hasta que volvamos a encontrarnos».
  • Aquí yace Mariana que murió 30 días antes de ser condenada».
  • En la tumba del marido: «La próxima vez te haré caso».
  • En la tumba de un médico:»Aquí yace uno por quien yacen muchos en este lugar».
  • En la tumba de un ludópata en lugar de R.I.P. ponía: «GAME OVER».
  • En la tumba de Miguel Gila, podría estar este: «Es la muerte?…que se ponga».
  • En la tumba de una fea, fea, feísima: «Al fin polvo».
  • Aquí yacen Bill Smith y cuatro balas del calibre 44″.
  • En el cementerio de la Almudena de Madrid: «Aquí yacen los polvos de mi querida, que los tuvo maravillosos en su vida».
  • En San Salvador en la matrícula de un monumento coronado por un automóvil destrozado: «Esto significa: alcohol, velocidad y distracción.
  • Epitafio de un fumador: «Fumar adelgaza».

Personalmente ya tengo elegido el mío, favor recordarlo para mi lápida: «Ya no se hizo nada».

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