Anécdota con Dolores, la secretaria de mi Médico.

Casi siempre al llegar al consultorio del mi médico, Dolores, su secretaria acostumbra delante de los demás pacientes y de forma imprudente , indagar la razón de la consulta. La semana pasada entré y saludé:
-Buenos días, señorita Dolores.
-Buenos días, señor, ¿cuál es le motivo de su consulta?
-Tengo un problema con mi pene, contesté.
Como algunos se rieron, la recepcionista con disimulo se me acercó y en voz baja me dijo:
– Perdón señor, Usted no debería decir esas cosas delante de la gente,pudo decir por ejemplo que tenía irritado el oído…
Entonces, sonreí, salí y volví a entrar:
-Buenos días, señorita.
La secretaria al verme preguntó:
-¿Sí?
-Tengo problemas con mi oído.
Dolores asintió y sonrió pues había seguido su consejo, preguntó:
-¿Y qué le sucede a su oído, señor?
– Señorita, no me lo va a creer, pero me arde al orinar…

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